TUBERCULINUM es la tuberculina de Koch, descrita en la materia médica clásica como un nosode indicado en el estado tuberculínico: pérdida rápida de fuerzas, adelgazamiento y agotamiento. Se caracteriza por sensibilidad emocional y debilidad general que empeora por la noche y por el menor ejercicio, mejorando con reposo y aire fresco.
Tradicionalmente TUBERCULINUM se emplea en constituciones tuberculínicas con tos crónica, hemoptisis ocasional, diaforesis nocturna y diarrea matinal; también en estados de agotamiento físico y mental, pérdida de apetito y dolores variables que inician y terminan bruscamente. Buscar siempre concordancia total de síntomas.
El uso de TUBERCULINUM debe basarse en una individualización rigurosa; no se administra un nosode al azar. Valorar antecedentes, constitución y diagnóstico de fondo; consultar a un profesional cualificado. En la materia médica se citan diluciones altas como 200 y 1 000 para fines crónicos, según indicación clínica.
En la doctrina homeopática TUBERCULINUM actúa como antipsórico para sujetos debilitados, con tendencia a infecciones crónicas; sus señas incluyen agravación por tiempo frío y cerrado, empeoramiento a partir de las tres de la mañana, mejoría al aire fresco y reposo. Es complemento frecuente de otros antipsóricos.
Fuente de referencia: Vannier, Léon. Compendio de materia médica homeopática. Obra clásica de la homeopatía tradicional. Consultar PDF .
Reseña sobre TUBERCULINUM 200 K (200K) GRANULOS 4 GR BOIRON