SULFUR es un remedio clásico de la materia médica homeopática con acción profunda sobre la piel, las mucosas y las secreciones; la obra describe erupciones, excoriaciones, excreciones fétidas y sensación de ardor en manos y pies, conformando su perfil sintomático tradicional.
En la práctica homeopática tradicional SULFUR suele indicarse por signos cutáneos: eccemas húmedos o fisurantes, herpes y sudor ofensivo; además por constipación con heces duras que requieren esfuerzo, hemorroides dolorosas y secreciones de olor a queso o fétidas; también se describen trastornos digestivos y respiratorios.
Seguir siempre las indicaciones del fabricante y consultar al farmacéutico o profesional homeópata antes de usar SULFUR. Evitar automedicación en procesos agudos, embarazadas, lactancia, niños y afecciones graves; interrumpir uso y buscar atención médica si empeoran los síntomas. Las posologías dependen del profesional y del caso.
Según la materia médica clásica, SULFUR presenta acción profunda sobre piel, vías digestivas y genitales; se asocia a erupciones pruriginosas, secreciones ofensivas, ardor en plantas y palmas y tendencia a afecciones crónicas cutáneas y mucosas. Estas descripciones son tradiciones materia-médicas, no garantías de eficacia clínica.
Fuente de referencia: Vannier, Léon. Compendio de materia médica homeopática. Obra clásica de la homeopatía tradicional. Consultar PDF .
Reseña sobre SULFUR 4 CH (4CH) GOTAS 60 CC. IBERHOME