Remedio homeopático clásico, SULFUR se caracteriza por pieles reactivas y pruriginosas, erupciones que supuran o escaman, sudor fétido, intolerancia al calor y sensación de quemazón. Su constitución muestra predisposición a hemorroides ardorosas, constipación persistente y leucorrea amarillenta; acción profunda y crónica según la materia médica clásica.
En la práctica homeopática SULFUR se emplea en afecciones crónicas de la piel: pruritos, eccemas costrosos, dermatitis del cuero cabelludo; hemorroides ardorosas y dolorosas; constipación persistente, dispepsias con meteorismo; leucorrea amarillenta; bronquitis crónica en la senectud; estados tuberculínicos y condiciones de autointoxicación descritos en la materia médica.
La elección y la pauta de SULFUR deben ser individualizadas por un profesional. Vannier registra potencias comunes: 6a, 30a, 200a y, en ocasiones, 1 000, pero no ofrece instrucciones para la escala LM; por tanto, evite automedicarse, consulte al homeópata o farmacéutico para orientación y seguimiento.
Según la materia médica, SULFUR posee acción profunda y constitucional sobre piel, mucosas y sistema venoso; se asocia con sudor fétido, autointoxicación, constipación y hemorroides ardorosas. Suele ser complemento en cuadros crónicos y estados tuberculínicos según la obra de Vannier.
Fuente de referencia: Vannier, Léon. Compendio de materia médica homeopática. Obra clásica de la homeopatía tradicional. Consultar PDF .
Reseña sobre SULFUR 15 LM (15LM) GOTAS 15 CC. IBERHOME