SULFUR es un remedio clásico derivado del azufre con cuadro constitucional caracterizado por piel sensible, erupciones pruriginosas y olor corporal ofensivo; tendencia a quemazón y excrecencias cutáneas; debilidad general y autointoxicación. Esta caracterización figura en la materia médica clásica y en los keynotes de la doctrina homeopática.
En homeopatía SULFUR se emplea tradicionalmente en afecciones cutáneas: eczema, impétigo, herpes, acné; pruritos intensos y erupciones supurativas; además trastornos digestivos con diarrea fétida y eructos a huevos podridos; hemorroides ardorosas tras la defecación; tos nocturna y estados tuberculínicos crónicos son también mencionados.
La presentación SULFUR 1.000 K (MK) es una potencia muy alta; la materia médica clásica registra potencias comúnmente empleadas 6, 30 y 200, según Vannier. Por prudencia, su uso debe hacerse bajo orientación profesional; evitar automedicación en procesos agudos graves, y reevaluar si hay empeoramiento.
Según la materia médica SULFUR tiene acción sobre la piel, mucosas y las secreciones: prurito con alivio por rascado leve, erupciones costrosas y supurativas, secreciones malolientes; dolores ardorosos y sensación de quemazón; tendencia a autointoxicación y a estados congestivos y de debilidad general.
Fuente de referencia: Vannier, Léon. Compendio de materia médica homeopática. Obra clásica de la homeopatía tradicional. Consultar PDF .
Referencia doctrinal clásica: Allen, H. C. (1916). Keynotes and Characteristics of the Materia Medica, obra histórica de la homeopatía tradicional. Consultar obra original .
Reseña sobre SULFUR 1.000 K (MK) (1.000K (MK)) GLOBULOS (TUBO DOSIS) BOIRON