FERRUM PHOSPHORICUM, fosfato de hierro, se describe como remedio de estados inflamatorios agudos con congestión local y tendencia a hemorragias. Presenta agravación nocturna (especialmente 4–6 h), empeora con movimiento y tacto, y mejora por aplicaciones frías; acompaña cefalea congestiva, ojos inyectados y otitis.
Tradicionalmente se emplea en cuadros febriles intermedios con congestión y pulso febril suave; epistaxis y otras hemorragias orificiales; otitis aguda y inflamaciones oculares dolorosas; neuralgias supraorbitarias; estados inflamatorios locales con tendencia al sangrado. Indicado cuando predominan signos de congestión y rubicundez.
El producto en POTENCIA 30 CH corresponde a la 30a citada en la materia médica; Vannier también señala 3a y 6a como potencias utilizadas. Su uso debe ser guiado por un profesional cualificado; ante hemorragias importantes o procesos severos consulte atención sanitaria sin demora.
En la doctrina clásica FERRUM PHOSPHORICUM actúa sobre la congestión inflamatoria aguda y la tendencia hemorrágica, aliviando síntomas congestionados como cefalea y afectación ocular u ótica; presenta menos agitación que ACONITUM y se indica como complementario de Kali mur. y Sulphur según la obra consultada.
Fuente de referencia: Vannier, Léon. Compendio de materia médica homeopática. Obra clásica de la homeopatía tradicional. Consultar PDF .
Reseña sobre FERRUM PHOSPHORICUM 30 CH (30CH) GOTAS 60 CC. IBERHOME