ARNICA MONTANA es una compuesta de las montañas europeas, descrita en la materia médica clásica como remedio anti‑contusional. Produce sensación de cuerpo magullado y quebrantamiento, agravación al menor contacto y mejoría al estar acostado con la cabeza baja; asociada a postración y cansancio general.
Tradicionalmente se emplea en contusiones y traumatismos, equimosis y hematomas, conmociones cerebrales, y dolores como si el cuerpo estuviera golpeado. También figura en fatiga intensa y agotamiento nervioso tras esfuerzo o shock, y en hemorragias secundarias a traumatismos; su uso es predominante en síntomas post‑traumáticos.
Según la materia médica, las preparaciones de ARNICA MONTANA se emplean en potencias bajas y medias; la presencia de una herida abierta contraindica su uso tópico, recomendándose Caléndula o Equinácea en esos casos. La pauta concreta y la frecuencia deben ser determinadas por un profesional sanitario.
En la materia médica clásica se le atribuyen propiedades anti‑contusionales: disminuye la sensibilidad al tacto, favorece la reabsorción de equimosis y hematomas, atenúa el dolor post‑traumático y ayuda en la fatiga y depresión física tras shock. Se menciona asimismo acción en la absorción de extravasados.
Fuente de referencia: Vannier, Léon. Compendio de materia médica homeopática. Obra clásica de la homeopatía tradicional. Consultar PDF .
Reseña sobre ARNICA MONTANA 6 DH (6DH) GRANULOS 4 GR BOIRON