ARNICA MONTANA es un remedio clásico de las contusiones y de la sensación de magulladura general; existe debilidad intensa y postración. Empeora por el menor contacto, el reposo, el movimiento y el vino; mejora estando acostado con la cabeza baja.
Tradicionalmente indicada tras golpes y caídas: contusiones, equimosis, hematomas, conmoción o shock por traumatismo, fatiga muscular intensa, insomnio posterior a conmoción y palpitaciones por esfuerzo. Se emplea cuando hay dolor y gran sensibilidad al tacto; también se citan hemorragias después de traumatismos.
En la materia médica se mencionan potencias 6a, 30a y 200a; ARNICA MONTANA se utiliza habitualmente en potencias bajas para traumatismos. No se recomienda aplicar ARNICA externamente sobre heridas abiertas; en esos casos se aconseja Caléndula o Equinacea. Consulte a un profesional para pauta y duración.
Propiedades descritas: disminuye el dolor y la sensibilidad al tacto tras contusiones, favorece la reabsorción de equimosis y atenúa la sensación de magulladura general; actúa en estados de conmoción física y agotamiento nervioso, y puede acompañar la reducción de palpitaciones y fatiga tras esfuerzo.
Fuente de referencia: Vannier, Léon. Compendio de materia médica homeopática. Obra clásica de la homeopatía tradicional. Consultar PDF .
Reseña sobre ARNICA MONTANA 6 DH (6DH) GOTAS 60 CC. IBERHOME