ARNICA MONTANA es un remedio clásico para contusiones y los síntomas consecuentes de traumatismos. Sensación general de magulladura; todo el cuerpo parece quebrado y adolorido. Agrava por el menor contacto, el reposo, el movimiento y el vino; mejora acostado con la cabeza baja.
Según la materia médica, ARNICA MONTANA se utiliza ante golpes, contusiones y conmociones; equimosis y hematomas; hemorragias después de una caída o extracción, fatiga extrema y agotamiento nervioso tras shock; insomnio agitado y sensibilidad extrema al tacto. Su indicación es frecuente en traumatismos agudos o secuelas post‑traumáticas.
Uso responsable: ante traumatismo severo, pérdida de conciencia, sangrado profuso o sospecha de fractura, buscar atención sanitaria. En heridas abiertas la aplicación externa de ARNICA MONTANA está desaconsejada; la materia médica recomienda CALÉNDULA o ECHINÁCEA para uso tópico. Consultar siempre a un profesional antes de automedicarse.
En términos homeopáticos, ARNICA MONTANA disminuye la sensibilidad al tacto, favorece la reabsorción de equimosis y alivia la sensación de magulladura; controla los efectos del shock y contribuye a disminuir la palpitación y la fatiga tras esfuerzo. También aborda la depresión física y moral posterior al traumatismo.
Fuente de referencia: Vannier, Léon. Compendio de materia médica homeopática. Obra clásica de la homeopatía tradicional. Consultar PDF .
Reseña sobre ARNICA MONTANA 1.000 K (MK) (1.000K (MK)) TUBO DOBLE GRANULOS 4 GR IBERHOME